La EEE provoca retrasos en los aeropuertos al aumentar los fallos de los quioscos y España suaviza las normas para los viajeros de Gibraltar

El nuevo SES de la UE provoca el caos en los aeropuertos, con largas colas, pérdida de vuelos y las compañías aéreas instando a suspenderlo antes de los viajes pico del verano.

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Los aeropuertos luchan ante el lanzamiento de la EEE

En toda Europa, los viajeros pierden vuelos desde que la UE puso en marcha su nuevo sistema biométrico, el SES, en abril de 2026. Largas colas serpentean en los principales aeropuertos, con algunos pasajeros esperando más de tres horas. En consecuencia, las familias, los viajeros de negocios y el personal de las compañías aéreas han expresado su frustración.

Múltiples informes señalan que, a pesar de llegar pronto, los viajeros seguían sin poder pasar el control de pasaportes a tiempo. Mientras tanto, el personal del aeropuerto ha tenido que gestionar enormes aglomeraciones y discutir el nuevo proceso. En general, la confusión y el enfado han invadido las terminales.

Qué pretende la EEE

En particular, la UE introdujo el Sistema de Entradas y Salidas (SES) para modernizar el control fronterizo y mejorar la seguridad. En lugar de sellos de pasaporte, el sistema recoge datos biométricos, como huellas dactilares y escáneres faciales. Las autoridades lo diseñaron para rastrear a los visitantes extracomunitarios y detectar con mayor eficacia los excesos de estancia.

Sin embargo, la transición ha resultado difícil. Aunque los funcionarios esperaban una tramitación más fluida, la implantación creó cuellos de botella en los puntos de entrada más concurridos. Además, muchos aeropuertos carecían de infraestructura suficiente para hacer frente a la complejidad añadida.

El sistema entró en pleno funcionamiento en abril de 2026, tras años de retrasos. Sin embargo, su puesta en marcha coincidió con un aumento de la demanda de viajes, lo que amplificó su impacto.

Los viajeros se llevan la peor parte de los retrasos de la EEE

Los pasajeros dicen haber esperado entre dos y cuatro horas en el control de pasaportes. En algunos casos, vuelos enteros partieron mientras los pasajeros permanecían atrapados en la cola. Como consecuencia, las compañías aéreas tuvieron que hacer frente a un número creciente de quejas y reclamaciones de indemnización.

En Milán, por ejemplo, más de 100 pasajeros perdieron vuelos en un solo día. Del mismo modo, las familias que viajaban con niños tuvieron dificultades para completar rápidamente el registro biométrico. Además, los pasajeros de edad avanzada también tuvieron dificultades para utilizar los quioscos de autoservicio.

Además, algunos viajeros describieron condiciones caóticas con escasa asistencia del personal. Otros dijeron que las instrucciones eran poco claras o incoherentes. En consecuencia, los niveles de estrés aumentaron a medida que se acercaba la hora de salida.

En conjunto, estas perturbaciones han creado un efecto dominó en los horarios de las aerolíneas y en las operaciones aeroportuarias.

Los problemas técnicos del SES ralentizan el proceso

Los fallos técnicos han desempeñado un papel importante en los retrasos. Muchos aeropuertos informaron del mal funcionamiento de los quioscos y de la lentitud de los sistemas de escaneado biométrico. Como consecuencia, los tiempos de tramitación por pasajero aumentaron significativamente.

Según informes del sector, los controles biométricos pueden llevar varios minutos por persona. Esto representa un fuerte aumento en comparación con el sellado tradicional de pasaportes. Por tanto, incluso pequeñas ineficiencias conducen rápidamente a largas colas.

Además, algunos sistemas no reconocían las huellas dactilares o los rasgos faciales en el primer intento. Esto obligaba a los pasajeros a repetir el proceso, ralentizando aún más las colas. En algunos casos, el personal recurrió a comprobaciones manuales o a dispositivos móviles.

Un informe destacado por Kiosk Marketplace culpaba a los fallos de los quioscos del empeoramiento de la congestión. Estas deficiencias técnicas ponen de relieve los retos que plantea la rápida ampliación de los sistemas biométricos.

«Cuando llamaron a la puerta y bajamos hacia el control de pasaportes, había una cola de probablemente 80 o 100 personas delante de nosotros y sólo tres quioscos que comprobaban los pasaportes», declaró Dave Giles a The Guardian, al perder su vuelo de vuelta a casa desde Copenhague.

Las compañías aéreas exigen una acción inmediata

En particular, las compañías aéreas han respondido con fuertes críticas al despliegue. De hecho, varias compañías, incluida Ryanair, han instado a los gobiernos a suspender el sistema durante los meses de mayor afluencia de viajeros.

En una declaración pública, Ryanair advirtió de que los pasajeros y las familias «sufrirían largas colas en el control de pasaportes este verano». La aerolínea argumentó que las autoridades deberían retrasar la plena aplicación hasta septiembre.

Además, los grupos de compañías aéreas afirman que el sistema corre el riesgo de saturar los aeropuertos durante la ajetreada temporada de verano. Advierten de que una interrupción continuada podría perjudicar al sector turístico europeo.

A medida que aumenta la presión, los responsables políticos se enfrentan a crecientes llamamientos para que actúen con rapidez.

Los países ajustan sus normas

Algunos países de la UE ya han empezado a modificar su forma de aplicar el sistema. Por ejemplo, España ha dado instrucciones a la policía de fronteras para que se salte algunos controles del SES a los viajeros que crucen desde Gibraltar.

Estos ajustes pretenden reducir la congestión en puntos de entrada específicos. Sin embargo, también crean incoherencias en toda la UE. Como resultado, los viajeros pueden enfrentarse a procedimientos diferentes según su destino.

Este enfoque de mosaico suscita dudas sobre la equidad y la eficacia. También complica la planificación tanto para las compañías aéreas como para los pasajeros.

Cuestiones de privacidad y proporcionalidad

Más allá de las cuestiones operativas, el SES ha suscitado un debate sobre la privacidad y el uso de los datos. Los críticos sostienen que la recogida de datos biométricos de millones de viajeros suscita serias preocupaciones.

Según informa Biometric Update, algunos expertos se preguntan si el sistema es proporcionado a sus objetivos. Advierten de que los beneficios pueden no justificar los trastornos y los riesgos.

Mientras tanto, los funcionarios de la UE sostienen que el sistema mejora la seguridad y se ajusta a las tendencias mundiales. Sin embargo, el escepticismo público sigue siendo elevado, ya que persisten los problemas.

Perspectivas inciertas antes del pico

Los próximos meses pondrán a prueba si la UE puede estabilizar el sistema antes de los picos de viajes del verano. En consecuencia, las autoridades están trabajando para solucionar los problemas técnicos y aumentar el personal en los aeropuertos clave.

No obstante, los expertos esperan que continúen los retrasos a corto plazo. Las compañías aéreas y los pasajeros se están preparando para las continuas perturbaciones.

Si las mejoras se producen rápidamente, el sistema podría acabar ofreciendo viajes más rápidos y seguros. Sin embargo, la inacción puede agravar la crisis y erosionar la confianza en la gestión de las fronteras de la UE.

Por ahora, se aconseja a los viajeros que lleguen pronto y se preparen para tiempos de tramitación más largos.

Foto de clement proust en Unsplash