La EEE de la UE se enfrenta a un creciente rechazo, ya que los retrasos en las fronteras amenazan la llegada de 41 millones de visitantes

Los dirigentes del sector turístico afirman que la prolongación de la tramitación fronteriza de la EEE podría disuadir a millones de visitantes y poner en peligro miles de millones del gasto en viajes.

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Los retrasos en las fronteras del EEE suscitan preocupación en toda Europa

El nuevo Sistema de Entradas y Salidas (SES) de Europa está recibiendo críticas en medio de las perturbaciones de los viajes y la amenaza a los ingresos del turismo en toda la región.

En general, el sistema biométrico aumenta la seguridad fronteriza y moderniza los controles de inmigración. Pero los transportistas y operadores turísticos y de transporte advierten de que la implantación desencadenará largas colas en aeropuertos, puertos y otros pasos fronterizos.

En consecuencia, aumenta la preocupación ante la ajetreada temporada de viajes de verano.

En esencia, el SES sustituye de hecho al sellado manual del pasaporte para los viajeros no comunitarios que visitan el espacio Schengen. En su lugar, ahora deben registrar sus huellas dactilares e imágenes faciales en su primera entrada.

Los funcionarios señalan que el sistema mejora la gestión de los barrenadores y ayuda a identificar a los que se pasan de la raya. Pero la transición ha sido desalentadora.

Recientemente, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) advirtió de que algunos viajeros podrían enfrentarse a colas de hasta seis horas en los aeropuertos.

Mientras tanto, a los líderes del sector les preocupa que, debido a los retrasos, los viajeros opten por no visitar Europa en sus futuras vacaciones.

Los controles biométricos del SES crean retos operativos

El SES exige a los viajeros de países no pertenecientes a la Unión Europea que completen un registro biométrico al entrar en las naciones participantes.

Aunque el proceso está diseñado para agilizar futuros cruces, la primera inscripción lleva más tiempo que los controles tradicionales de pasaportes.

En consecuencia, los aeropuertos y las agencias fronterizas han tenido dificultades para procesar eficazmente a los pasajeros.

Varios informes del sector de los viajes han puesto de manifiesto la preocupación por los cuellos de botella en las principales puertas de España, Francia, Italia y Portugal.

Además, algunos viajeros han informado de confusión sobre los procedimientos de registro y de que los requisitos varían de un lugar a otro.

La situación ha llegado a ser lo bastante grave como para que algunos gobiernos hayan estudiado medidas temporales para reducir la congestión durante los periodos de mayor afluencia de viajeros.

Sin embargo, los expertos afirman que es posible que los retos no desaparezcan rápidamente.

Según informes citados por The Times, un alto funcionario de Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, advirtió de que las perturbaciones relacionadas con la EEE podrían prolongarse hasta dos años.

Esta evaluación ha alimentado la preocupación entre las compañías aéreas y las empresas turísticas que se preparan para un volumen récord de pasajeros.

«Si la expectativa de la propia UE es que las colas durarán hasta dos años, no se trata de un problema inicial, sino de un grave fracaso político», señaló Tim Alderslade, director ejecutivo de Airlines UK.

«Los Estados miembros deben hacer uso de las flexibilidades de que disponen, ahora mismo, para proteger a los pasajeros aéreos este verano y después».

Puertos y aeropuertos invierten en nuevas infraestructuras

En consecuencia, los centros de transporte de toda Europa se apresuran ahora a adaptarse.

Un ejemplo notable es el puerto español de Valencia, que recientemente ha introducido una instalación de control fronterizo de pasajeros compatible con el SES.

En concreto, la instalación incluye escáneres de pasaportes, equipos de registro biométrico y zonas de procesamiento específicas.

De ahí que los funcionarios esperen que la nueva instalación mejore los flujos de pasajeros al tiempo que apoye el cumplimiento de los requisitos de la EEE.

Además, la inversión de Valencia refleja una tendencia más amplia que está surgiendo en toda Europa.

Los aeropuertos, las terminales de cruceros y los puestos de control fronterizos están mejorando sus infraestructuras para hacer frente a la mayor demanda de controles.

Muchos operadores esperan que la tecnología y los flujos de pasajeros rediseñados reduzcan los tiempos de espera.

Sin embargo, los costes de aplicación siguen aumentando.

Al mismo tiempo, los operadores se enfrentan a la presión de mantener una experiencia de viaje positiva, cumpliendo al mismo tiempo una normativa fronteriza más estricta.

Para los puertos de cruceros, el reto es especialmente importante porque a menudo llegan simultáneamente grandes cantidades de pasajeros.

Por lo tanto, los sistemas de procesamiento eficientes son cada vez más importantes.

El sector turístico advierte de las consecuencias económicas

Mientras los operadores de transporte se centran en la logística, los dirigentes turísticos hacen hincapié en los riesgos económicos.

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (CMVT) advirtió recientemente de que los retrasos prolongados de la EEE podrían poner en peligro la llegada de hasta 41 millones de visitantes.

La organización también estimó que Europa podría perder aproximadamente 45.400 millones de dólares en gasto de visitantes si los viajeros deciden irse de vacaciones a otra parte.

Estas cifras ponen de relieve lo que está en juego para una región muy dependiente del turismo internacional.

Según la Presidenta y Directora General del WTTC, Julia Simpson, los responsables políticos deben garantizar que las medidas de seguridad no menoscaben la experiencia de los visitantes.

La organización sostiene que las esperas excesivas en las fronteras podrían debilitar la competitividad de Europa frente a destinos con procedimientos de entrada más fluidos.

Además, los viajeros de mercados clave de larga distancia pueden resultar especialmente sensibles a los retrasos.

Estos mercados incluyen Estados Unidos, Canadá, Australia y Reino Unido.

Muchos visitantes ya se enfrentan a largos vuelos antes de llegar a Europa.

En consecuencia, varias horas adicionales en el control fronterizo podrían afectar negativamente a las decisiones de viaje.

Por ello, los grupos del sector instan a las autoridades a dar prioridad a la eficacia operativa durante la fase de implantación.

EEE: Una prueba crítica para los viajes europeos

Los próximos meses pueden determinar si la EEE logra sus objetivos sin perjudicar a la industria turística europea.

Los partidarios sostienen que el sistema acabará proporcionando una seguridad más sólida y una gestión de las fronteras más eficaz.

Sin embargo, los críticos creen que el despliegue ha puesto de manifiesto deficiencias en la infraestructura y la planificación.

Por ahora, los aeropuertos, puertos y agencias fronterizas siguen bajo presión para minimizar las perturbaciones.

Mientras tanto, se aconseja a los viajeros que lleguen antes y se preparen para los requisitos de tramitación adicionales.

El éxito del nuevo régimen fronterizo europeo dependerá en última instancia de la rapidez con que las autoridades puedan reducir los tiempos de espera.

Hasta entonces, es probable que la preocupación por los retrasos, la pérdida de ingresos turísticos y la frustración de los viajeros sigan estando en el centro del debate.

A medida que Europa se adentra en otra ajetreada temporada de viajes, la EEE se enfrenta a su primera gran prueba. El resultado podría determinar la competitividad turística de la región en los próximos años.

Foto de David Valentine en Unsplash