El EES ofrece resultados dispares
El Sistema de Entrada y Salida (EES) de la Unión Europea parece prometedor, a pesar de los problemas iniciales que ha tenido unos meses después de su puesta en marcha en el Espacio Schengen. Los funcionarios de fronteras de algunos países señalan que la tramitación es más rápida gracias a la tecnología biométrica. Sin embargo, los aeropuertos y las agencias de viajes informan de que las largas colas siguen afectando al flujo de pasajeros.
Además, los portavoces del sector advierten de que una aplicación inconsistente podría disuadir a los viajeros durante la temporada alta de viajes en Europa. Esto provoca otro retraso en la puesta en marcha del Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS), que depende del EES.
En conjunto, estos sucesos ponen de relieve el problema de tener que compaginar unos controles fronterizos más estrictos con la necesidad de garantizar una experiencia de viaje sin contratiempos.
La República Checa informa de que los controles del EES son más rápidos
La República Checa se ha convertido en uno de los primeros casos de éxito del nuevo sistema.
Según la policía checa, la tecnología de control fronterizo automatizado suministrada por la empresa alemana secunet ha reducido el tiempo medio de tramitación en la frontera a 24 segundos por viajero. El sistema utiliza quioscos biométricos de autoservicio que capturan imágenes faciales de los viajeros antes de que los agentes fronterizos completen el proceso de verificación.
Las autoridades han dicho que el despliegue ha ido sin problemas desde que el EES entró en funcionamiento.
Las autoridades añadieron que la automatización permite a los agentes dedicar menos tiempo a la tramitación manual de los pasaportes y más tiempo a centrarse en tareas relacionadas con la seguridad.
Además, una verificación biométrica más rápida ayuda a gestionar el creciente volumen de pasajeros sin que sea necesario aumentar el personal en la misma medida.
La experiencia checa demuestra cómo la tecnología puede mejorar la eficiencia cuando cuenta con el respaldo de una infraestructura adecuada y una buena planificación operativa.
Sin embargo, las autoridades reconocen que la aplicación varía bastante de un país a otro en Europa.
Los aeropuertos dicen que las colas siguen siendo una de las principales preocupaciones
A pesar de los resultados alentadores en algunos lugares, los operadores aeroportuarios de toda Europa siguen expresando su preocupación por las largas esperas en las fronteras.
ACI Europe, que representa a los aeropuertos de todo el continente, ha advertido de que el nuevo sistema podría dañar la reputación de Europa como destino turístico eficiente.
«Los tiempos de espera largos, impredecibles e inaceptables en los controles fronterizos han empezado a disuadir a la gente de viajar, y socavan la imagen y la reputación de Europa como destino eficiente y acogedor», señaló Olivier Jankovec, director general de ACI Europe.
Del mismo modo, las empresas del sector de la aviación sostienen que los tiempos de tramitación más largos provocan atascos operativos durante las épocas de mayor afluencia de viajeros.
Varias organizaciones también han advertido de que algunos viajeros podrían posponer o replantearse sus viajes a Europa si los trámites fronterizos se alargan cada vez más.
Los representantes del sector turístico han destacado que apoyan los objetivos de seguridad del EES. Sin embargo, han instado a los responsables políticos a mejorar su aplicación antes de que la confianza de los pasajeros se vea aún más afectada.
Los organismos del sector de la aviación han calificado el sistema como un posible factor disuasorio para viajar, a menos que se resuelvan rápidamente los problemas operativos.
Por eso, los aeropuertos piden más flexibilidad y que se siga invirtiendo en las infraestructuras fronterizas para reducir los atascos.
El ETIAS sufre otro retraso
Mientras tanto, los viajeros que estén planeando futuras visitas a Europa tendrán que esperar más tiempo antes de poder obtener una autorización de viaje ETIAS.
Las autoridades europeas han vuelto a posponer el ETIAS mientras se centran en estabilizar el Sistema de Entrada y Salida.
Este retraso refleja la estrecha relación que existe entre ambas iniciativas. En concreto, el ETIAS se basa en los datos generados a través del EES antes de entrar en pleno funcionamiento.
Por eso, las autoridades han dado prioridad a garantizar que el sistema biométrico fronterizo funcione de forma fiable antes de introducir más requisitos para viajar.
Por ahora, los viajeros procedentes de países exentos de visado seguirán los procedimientos de entrada actuales hasta que se confirme la fecha de puesta en marcha del ETIAS.
Aunque el aplazamiento retrasa otro trámite administrativo para los visitantes, también da a las autoridades más tiempo para perfeccionar las operaciones fronterizas.
La implantación de la EES sigue siendo desigual en toda Europa
La aplicación sigue variando bastante de un país a otro de la UE.
Por ejemplo, Francia aún no ha implantado por completo el control biométrico para los conductores que pasan por Dover y la ruta del Eurotúnel LeShuttle.
En cambio, las autoridades siguen recurriendo a procedimientos provisionales mientras se resuelven los problemas técnicos y de infraestructura.
Estas diferencias hacen que los viajeros puedan tener experiencias muy distintas dependiendo de por dónde entren en el Espacio Schengen.
Algunos aeropuertos y pasos fronterizos terrestres ya gestionan a los pasajeros de forma eficiente. Otros, en cambio, siguen adaptando sus instalaciones para poder llevar a cabo el registro y la verificación biométricos.
Esta implantación desigual refleja lo complicado que resulta poner en marcha nuevas tecnologías fronterizas en decenas de aeropuertos, puertos marítimos y pasos fronterizos terrestres por los que pasan millones de viajeros al año.
Por eso, los expertos del sector creen que seguirán habiendo dificultades en la puesta en marcha, aunque algunos países informen de mejoras puntuales.
Los objetivos de seguridad deben ajustarse a las expectativas de los pasajeros
El EES es uno de los proyectos de modernización de fronteras más grandes de la Unión Europea de las últimas décadas.
Su verificación biométrica sustituye al sellado manual del pasaporte para la mayoría de los viajeros de fuera de la UE, al tiempo que permite crear registros digitales más precisos de las entradas y salidas.
Los defensores de esta medida sostienen que el sistema reforzará la seguridad fronteriza, mejorará la detección de las estancias ilegales y potenciará el intercambio de información entre los Estados miembros.
No obstante, es probable que la aceptación por parte del público dependa de la eficiencia con la que funcione la tecnología en los pasos fronterizos más transitados.
La experiencia de la República Checa demuestra que una automatización bien aplicada puede reducir considerablemente los tiempos de tramitación.
Por el contrario, los continuos atascos que se producen en otros lugares demuestran que la tecnología por sí sola no puede acabar con los problemas operativos.
En definitiva, la Unión Europea se enfrenta a una prueba decisiva. Tiene que demostrar que unas medidas de seguridad más estrictas pueden ir de la mano de una gestión eficiente de las fronteras.
Es probable que el éxito determine no solo la acogida futura del EES, sino también la eventual implantación del ETIAS en todo el Espacio Schengen.
Foto de Doris F. Borch en Unsplash