Europa se enfrenta a nuevos controles fronterizos y trabas con los visados, mientras que los riesgos de la ola de calor complican la temporada alta

Los viajeros se enfrentan a una combinación de problemas con los trámites fronterizos, tasas de concesión de visados desiguales y un calor extremo, mientras las autoridades se preparan para la temporada alta.

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La ajetreada temporada de viajes de verano en Europa ya está en marcha. Pero muchos viajeros que vienen a Europa se están encontrando con más dificultades de las que esperaban.

Pronto se pondrán en marcha nuevos controles fronterizos. Al mismo tiempo, los solicitantes están cada vez más frustrados por las inconsistencias en la concesión de visados. Mientras tanto, una fuerte ola de calor ya está afectando a un montón de destinos turísticos.

En definitiva, estas medidas están aumentando la presión sobre los viajeros, los operadores turísticos y los gobiernos de la región.

Aunque Europa sigue siendo uno de los continentes más populares del mundo, este verano pondrá a prueba, en definitiva, su preparación y sus infraestructuras.

Los retrasos en los controles fronterizos en Europa siguen siendo motivo de preocupación

Una de las mayores preocupaciones gira en torno al Sistema de Entrada y Salida (EES) de la Unión Europea.

El sistema biométrico de control fronterizo sustituirá al tradicional sellado de pasaportes para muchos viajeros de fuera de la UE. En su lugar, los visitantes proporcionarán imágenes faciales y huellas dactilares que se almacenarán digitalmente.

El objetivo es mejorar la seguridad fronteriza y controlar mejor a quienes se quedan más tiempo del permitido.

Sin embargo, los líderes del sector siguen advirtiendo de los retos operativos.

Según Travel Weekly, ahora se considera poco probable que una importante planta de procesamiento que se va a construir en el puerto de Dover esté lista a tiempo para la temporada alta de verano.

Por eso, han vuelto a surgir las preocupaciones sobre colas más largas.

Dover es uno de los puntos de paso más transitados de Europa para los viajeros que se desplazan entre el Reino Unido y Europa continental. Por eso, cualquier interrupción podría afectar a miles de pasajeros durante las épocas de mayor afluencia.

El Financial Times ya había informado de que los aeropuertos y las autoridades fronterizas han expresado su preocupación por los retrasos que se producen cuando los viajeros se someten al registro biométrico por primera vez.

Aunque las autoridades insisten en que los preparativos van por buen camino, las empresas de transporte siguen mostrándose cautelosas.

«Sin una infraestructura adecuada, existe el riesgo de que se produzcan atascos y retrasos», han advertido en repetidas ocasiones los representantes del sector, según informa el Financial Times.

Para los viajeros, la preocupación es muy clara.

Los trámites fronterizos adicionales pueden alargar los tiempos de espera justo cuando el número de pasajeros alcanza su punto álgido.

Las tasas de concesión de visados Schengen presentan grandes diferencias

Los solicitantes de visado se enfrentan a otro reto antes de llegar a Europa.

Los últimos datos de la UE ponen de manifiesto diferencias significativas en las tasas de concesión de visados Schengen entre los Estados miembros.

Las diferencias se notan especialmente en el caso de los viajeros indios, uno de los mercados de turismo emisor que más rápido crece del mundo.

Hay países que aprueban un porcentaje mucho mayor de solicitudes que otros. Por eso, los viajeros suelen ajustar sus planes en función de las posibilidades de aprobación que creen que tienen.

Esta variación ha suscitado críticas por parte de los agentes del sector turístico, que sostienen que los resultados inconsistentes generan incertidumbre.

Además, los solicitantes suelen invertir mucho tiempo y dinero antes de recibir una resolución.

Este tema es importante porque la India sigue siendo un mercado emisor clave para el turismo europeo.

Según las estadísticas de la Comisión Europea, cada año se presentan millones de solicitudes de visado Schengen, y las tasas de aceptación varían bastante según el destino.

Los expertos del sector sostienen que una mayor coherencia podría reforzar la confianza de los viajeros y favorecer el crecimiento del turismo.

No obstante, las políticas de visados siguen siendo competencia de cada Estado miembro, a pesar del marco común de Schengen.

La ola de calor en Europa plantea nuevos retos

Mientras persisten las preocupaciones sobre las fronteras y los visados, Europa también se enfrenta a fenómenos meteorológicos extremos.

Una fuerte ola de calor ha azotado algunas zonas del sur de Europa, haciendo que las temperaturas alcancen niveles inusualmente altos.

Países como España, Italia, Grecia y Francia han tenido alertas por calor durante una época en la que normalmente acuden millones de visitantes.

Por eso, las autoridades han publicado recomendaciones de salud pública y alertas de emergencia en varias regiones.

Los destinos turísticos se están adaptando ampliando las medidas para combatir el calor y mejorando el acceso al agua potable.

Sin embargo, el calor no solo afecta a la comodidad de los visitantes.

Los sistemas de transporte, las atracciones al aire libre y las empresas turísticas también tienen que adaptarse a las nuevas circunstancias.

Según The Guardian, las temperaturas en algunas zonas se han acercado o han superado los récords de la temporada.

Los científicos ven cada vez más el calor extremo como un reto recurrente, en lugar de como un fenómeno aislado.

Por eso, los operadores turísticos se ven obligados a replantearse cómo gestionan la demanda máxima del verano.

El sector turístico se enfrenta a un verano complicado

Por separado, cada reto es superable.

En conjunto, hacen que viajar sea más complicado.

Los viajeros pueden encontrarse con trámites fronterizos más largos, resultados inciertos en la tramitación de visados y condiciones meteorológicas extremas durante un mismo viaje.

Para los destinos que dependen en gran medida del turismo, sigue siendo fundamental garantizar una experiencia positiva a los visitantes.

Europa recibió a cientos de millones de turistas internacionales el año pasado. Además, el turismo contribuye de forma significativa al empleo y a la actividad económica en toda la región.

Cualquier contratiempo puede tener consecuencias más amplias.

Las aerolíneas, los hoteles, los operadores turísticos, los restaurantes y los negocios locales se benefician cuando los viajes van sobre ruedas.

Por eso, los gobiernos y las asociaciones empresariales están siguiendo muy de cerca lo que pase este verano.

Las autoridades instan a prepararse

Las autoridades siguen animando a los viajeros a que planifiquen su viaje con antelación.

A quienes necesiten un visado Schengen se les recomienda que lo soliciten con bastante antelación a la fecha de salida.

Por otro lado, los pasajeros que pasen por los principales pasos fronterizos deberían prever más tiempo para los trámites.

También se recomienda a los viajeros que se dirijan al sur de Europa que estén atentos a las previsiones meteorológicas y sigan las indicaciones locales durante los periodos de calor extremo.

Algunas medidas sencillas, como llevar agua, evitar las actividades al aire libre a mediodía y estar al tanto de las novedades sobre el transporte, pueden ayudar a reducir los inconvenientes.

Aunque no se espera que ninguno de los retos actuales frene la demanda de viajes, sí que pueden influir en cómo se preparan los viajeros para sus viajes.

Una temporada clave para los viajes por Europa

El sector turístico europeo empieza el verano con una fuerte demanda, pero con presiones operativas cada vez mayores.

Los nuevos sistemas biométricos de control fronterizo prometen beneficios a largo plazo. Sin embargo, sigue habiendo dudas sobre si la infraestructura está preparada.

Mientras tanto, las tasas de concesión de visados, que siguen siendo desiguales, siguen frustrando a algunos viajeros que quieren entrar en el Espacio Schengen.

Además de esos retos, las temperaturas récord están poniendo a prueba la capacidad de resistencia de los destinos turísticos de todo el sur de Europa.

Por ahora, los aeropuertos, los puertos, las autoridades turísticas y los viajeros se están adaptando.

El éxito de la temporada de verano en Europa podría depender, en última instancia, de la eficacia con la que el continente gestione estas presiones que se solapan, al tiempo que garantiza que millones de visitantes se desplacen de forma segura y eficiente.

Foto de Jonas Weckschmied en Unsplash