Este verano, se prevé que millones de viajeros se dirijan a Europa. Pero muchos se enfrentan ahora a un nuevo reto antes de poder llegar a sus destinos. Desde su puesta en marcha, los aeropuertos, las compañías aéreas y los operadores turísticos han criticado el Sistema de Entrada y Salida (EES) de la Unión Europea, que lleva mucho tiempo retrasado.
De hecho, los representantes del sector advierten de que esto podría provocar colas más largas en los puestos fronterizos durante la temporada alta de viajes de verano.
Al mismo tiempo, las autoridades europeas creen que el sistema reforzará la seguridad fronteriza y modernizará los controles de inmigración. Sin embargo, los aeropuertos se están preparando para recibir un volumen abrumador de pasajeros que visitan el continente.
Los aeropuertos avisan de retrasos
En pocas palabras, el EES sustituye el sellado tradicional del pasaporte por un registro digital. Con este sistema, los viajeros de fuera de la UE deben facilitar datos biométricos, como imágenes faciales y huellas dactilares, al entrar en el Espacio Schengen.
Por su parte, los defensores de esta tecnología afirman que mejorará la gestión de las fronteras y ayudará a las autoridades a identificar a quienes se quedan más tiempo del permitido. Sin embargo, los operadores aeroportuarios sostienen que su implantación plantea serios retos operativos.
Varios directivos de aeropuertos europeos han advertido de que los tiempos de tramitación podrían aumentar considerablemente. Por eso, crece la preocupación de cara a la temporada alta de viajes de verano.
Según Aviation Week, los grupos aeroportuarios han criticado el calendario de implementación y han puesto en duda que los Estados miembros estén totalmente preparados para la transición.
«Los aeropuertos están muy preocupados por el estado de preparación del EES», advirtió, según se informa, el Consejo Internacional de Aeropuertos de Europa, señalando los riesgos de congestión y de trastornos para los pasajeros.
Por eso, los líderes del sector temen que los controles biométricos adicionales puedan ralentizar los trámites en la frontera, sobre todo en épocas de gran afluencia.
¿Por qué es importante el nuevo sistema?
Cabe destacar que el EES supone uno de los mayores cambios en la gestión de las fronteras europeas de las últimas décadas.
El sistema registrará digitalmente las entradas y salidas de los viajeros procedentes de países fuera de la Unión Europea. Además, creará un registro centralizado de los desplazamientos a través de los Estados participantes en el espacio Schengen.
Las autoridades europeas sostienen que los registros digitales son más fiables que los sellos en los pasaportes. Además, esperan que el sistema mejore la detección de estancias ilegales y de documentos de viaje falsos.
La Comisión Europea ha defendido esta iniciativa en repetidas ocasiones. Los responsables sostienen que los Estados miembros han tenido años para prepararse.
Sin embargo, los operadores aeroportuarios sostienen que la realidad práctica difiere de los objetivos políticos. De hecho, argumentan que incluso los retrasos más leves pueden provocar rápidamente atascos en los principales aeropuertos internacionales.
Los viajes de verano se enfrentan a una prueba de resistencia
El momento en que se va a llevar a cabo la puesta en marcha se ha convertido en un motivo importante de preocupación.
Los aeropuertos europeos esperan recibir a cientos de millones de pasajeros durante la temporada de verano. Por eso, incluso un pequeño aumento en los tiempos de tramitación podría afectar a un gran número de viajeros.
Business Travel News Europe ha informado de que algunos directivos de los aeropuertos temen que se produzca un «caos de colas este verano» si los trámites fronterizos se alargan más de lo previsto.
Los expertos en viajes también han pedido a los pasajeros que lleguen antes de lo habitual a los vuelos internacionales. Mientras tanto, varios aeropuertos están revisando la dotación de personal y los procedimientos para gestionar el flujo de pasajeros.
Para los viajeros, las consecuencias pueden ir más allá de unas esperas más largas.
Las conexiones perdidas, las salidas retrasadas y las zonas de las terminales abarrotadas podrían volverse más habituales si los puestos de control fronterizos tienen dificultades para hacer frente a la demanda.
Forbes ha aconsejado recientemente a los viajeros que prevean más tiempo si vuelan por aeropuertos europeos afectados por los nuevos requisitos.
Los viajeros ya se enfrentan a cada vez más obstáculos
El debate sobre el EES llega en un momento en el que muchos visitantes se enfrentan a requisitos de viaje cada vez más estrictos en toda Europa.
Hoy en día, conseguir un visado Schengen sigue siendo un reto para los viajeros de varios países. Según un informe reciente destacado por Lovin Malta, Malta se situó entre los destinos Schengen en los que más cuesta conseguir un visado en 2025.
Por eso, algunos viajeros se enfrentan tanto a problemas con los visados como a trámites fronterizos más complicados.
Esta combinación corre el riesgo de dar la impresión de que Europa se está volviendo menos accesible para los visitantes internacionales.
Las empresas turísticas han advertido de que la comodidad sigue siendo un factor clave a la hora de decidir un viaje. Por eso, los retrasos prolongados o los trámites complicados podrían influir en la elección del destino en los competitivos mercados turísticos mundiales.
Bruselas defiende la puesta en marcha
A pesar de las críticas del sector, las autoridades europeas siguen apoyando el proyecto.
La Comisión Europea sostiene que unos controles fronterizos más estrictos son esenciales para la seguridad y la gestión de la migración. Además, los responsables insisten en que, a la larga, esta tecnología permitirá crear un sistema más eficiente.
Según Aviation Week, la Comisión ha instado a los Estados miembros a que se esfuercen más en prepararse, en lugar de retrasar la aplicación.
Las autoridades sostienen que los aeropuertos, los gobiernos y los organismos fronterizos deben colaborar para garantizar una transición fluida.
Los defensores de esta medida también señalan que muchos países fuera de Europa ya utilizan tecnologías biométricas en sus fronteras. Por eso, sostienen que la UE se está poniendo al día con las tendencias mundiales, en lugar de crear nuevas barreras.
Aun así, los críticos replican que la eficacia dependerá más de cómo se lleve a cabo que de la tecnología por sí sola.
Una prueba decisiva para el turismo europeo
Los próximos meses podrían decidir si el EES se convierte en un modelo de gestión fronteriza moderna o en una fuente de frustración constante.
Europa sigue siendo una de las regiones más visitadas del mundo. Por eso, el rendimiento de sus aeropuertos tiene una importancia económica que va más allá del sector de la aviación.
Si las autoridades logran reducir al mínimo los retrasos, el sistema podría mejorar tanto la seguridad como la eficiencia. Por el contrario, si la congestión persiste, podría aumentar la presión sobre los responsables políticos para que ajusten los planes de implementación.
Por ahora, los aeropuertos, las aerolíneas y los viajeros se están preparando para un verano que podría poner a prueba el nuevo sistema fronterizo digital de Europa en condiciones reales.
Esta tecnología promete un futuro más seguro. Sin embargo, su éxito puede depender de algo mucho más sencillo: que los pasajeros sigan moviéndose.
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