Nueve países del espacio Schengen retrasan la aplicación plena de los controles fronterizos del EES debido a que persisten los problemas técnicos

Nueve países del espacio Schengen han retrasado la implantación total de los controles biométricos del EES debido a los continuos problemas técnicos y operativos.

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Francia, Bélgica, Alemania, Grecia, Italia, Malta, los Países Bajos, Portugal y Suiza aún no han aplicado del todo los nuevos controles.

Para que te hagas una idea, se suponía que el EES iba a entrar en pleno funcionamiento en los países participantes el 6 de septiembre. Pero los nueve países mencionados han pedido más tiempo para solucionar problemas técnicos y aliviar la grave congestión en las fronteras.

Mientras tanto, España sigue realizando controles del EES en todos sus puntos de entrada externos.

En general, este cambio significa que los viajeros tendrán que seguir pasando por distintos trámites según sus puntos de entrada y salida del espacio Schengen.

¿Por qué los países están retrasando las comprobaciones completas del EES?

El EES registra electrónicamente los cruces de frontera de los ciudadanos de países no pertenecientes a la UE que visitan el espacio Schengen para estancias cortas.

Con este sistema, los viajeros afectados facilitan los datos de su pasaporte, sus huellas dactilares y una imagen facial. A continuación, sus datos se almacenan electrónicamente para ayudar a las autoridades a controlar las entradas, las salidas y las estancias prolongadas.

Sin embargo, los requisitos biométricos han planteado dificultades operativas en varios pasos fronterizos europeos.

Algunos países han tenido problemas a la hora de transferir datos biométricos a la base de datos central del EES. En otros lugares, los agentes de fronteras han tenido dificultades para recuperar los registros existentes de los viajeros.

Por eso, a veces los viajeros han tenido que repetir el proceso de registro.

Francia ha confirmado que las autoridades mantendrán la flexibilidad en cuanto a la aplicación del EES y los servicios de prerregistro hasta finales de 2026.

Las empresas francesas de transbordadores también han expresado su preocupación por los plazos de tramitación.

En Granville, los pasajeros que llegan de las Islas del Canal han tenido que esperar hasta tres horas después de desembarcar.

Por eso, las autoridades están intentando encontrar un equilibrio entre los nuevos requisitos fronterizos y la necesidad de que los viajeros puedan seguir circulando.

La aplicación de la EES sigue siendo desigual en toda Europa

Los retrasos no significan que los nueve países hayan abandonado el EES.

En cambio, en muchos pasos fronterizos ya se están realizando controles biométricos, mientras que en otros se siguen utilizando procedimientos limitados.

Por ejemplo, ya se ha empezado a tomar las huellas dactilares en la terminal del Eurostar de Bruselas y en el puerto de Amberes. Otros grandes centros de transporte, como Fráncfort y Ámsterdam-Schiphol, también están recopilando datos biométricos.

Sin embargo, los aeropuertos más pequeños se han enfrentado a mayores dificultades.

Fuentes de la UE citadas por The Guardian afirmaron que solo 12 aeropuertos, de entre los aproximadamente 1.500 puntos fronterizos, seguían teniendo problemas.

Mientras tanto, el sistema ya ha registrado unos 200 millones de inscripciones.

Las autoridades también han impedido la entrada en el espacio Schengen a unas 70 000 personas, frente a las 43 700 registradas hasta junio.

Entre esos casos se incluyen los viajeros que no tenían los visados necesarios y las personas que se quedaron más tiempo del permitido.

Las empresas de transporte valoran positivamente la flexibilidad del EES

Las preocupaciones en torno al EES van más allá de los aeropuertos y los turistas.

Las empresas de transporte han advertido de que unos plazos de tramitación más largos podrían afectar al comercio entre el Reino Unido y la Unión Europea.

Por eso, Logistics UK acogió con satisfacción la decisión de mantener la flexibilidad.

«La decisión de la UE de adoptar un enfoque pragmático para la puesta en marcha del Sistema de Entrada y Salida (EES), con el fin de mantener la fluidez en las fronteras, supondrá un alivio», ha dicho el director ejecutivo Ben Fletcher.

La organización calcula que casi el 60 % del comercio de mercancías entre el Reino Unido y la UE pasa por el estrecho de Short.

Además, un retraso de 90 minutos que afecte a 3,35 millones de desplazamientos de vehículos pesados podría suponer un coste para la economía de 400 millones de libras al año.

Por eso, Logistics UK está pidiendo a las autoridades que aprovechen este tiempo extra para resolver los problemas técnicos y probar a fondo el sistema.

Los residentes de Gibraltar se enfrentan a problemas distintos con el EES

Algunos casos recientes relacionados con residentes de Gibraltar han puesto de manifiesto otro problema del sistema.

Según los acuerdos vigentes del tratado, los residentes de Gibraltar están exentos de registrarse en el EES al entrar en el espacio Schengen.

Sin embargo, algunos residentes han sido registrados por error en las fronteras exteriores de la UE.

En algunos casos, los EES registraron su entrada en el espacio Schengen sin registrar la salida correspondiente al volver a Gibraltar.

Por eso, el contador de 90 días del sistema siguió funcionando aunque los viajeros ya hubieran vuelto a casa.

El Gobierno de Gibraltar ha planteado el problema a la Comisión Europea.

Las autoridades han señalado que las nuevas medidas de exención deben aplicarse en unos 1.500 puntos de paso fronterizos externos en todo el espacio Schengen.

El Gobierno también está preparando una guía para los residentes afectados por registros erróneos en el EES.

¿Qué pueden esperar los viajeros a partir de ahora?

A pesar de los últimos retrasos, los viajeros deben contar con que el EES siga formando parte de los trámites fronterizos europeos.

El sistema en sí no se ha suspendido en los nueve países.

En cambio, las autoridades han ganado más flexibilidad a la hora de decidir hasta qué punto llevan a cabo los controles biométricos, mientras siguen sin resolverse algunos problemas técnicos.

Por eso, es posible que los viajeros se encuentren con procedimientos diferentes según si van a un aeropuerto, un puerto o una frontera terrestre.

Incluso dentro de un mismo país, puede que en un paso fronterizo te pidan toda la información biométrica, mientras que en otro los controles sean más limitados.

Francia, por ejemplo, espera mantener la flexibilidad hasta finales de 2026. Sin embargo, no se ha anunciado ningún nuevo plazo común para los nueve países.

Mientras tanto, las compañías aéreas, los aeropuertos y los operadores fronterizos siguen presionando para que se introduzcan mejoras antes de que se aplique la normativa al completo.

Para los viajeros, el mensaje práctico sigue siendo sencillo: el EES ya está en marcha, pero su aplicación sigue siendo desigual en toda Europa.

Foto de Anthony Nelzin-Santos en Unsplash