Los controles del EES provocan colas de cinco horas mientras la puesta en marcha del ETIAS se enfrenta a un posible retraso hasta 2027

El EES se enfrenta a atascos en los aeropuertos y a requisitos de pasaporte más estrictos mientras las autoridades preparan la siguiente fase de los controles fronterizos de Schengen. Te informamos de que...

Los controles del EES provocan colas de cinco horas mientras la puesta en marcha del ETIAS se enfrenta a un posible retraso hasta 2027 featured image

El nuevo Sistema Europeo de Entrada y Salida (EES) está poniendo a prueba a los aeropuertos ahora que el espacio Schengen se enfrenta a los retos que plantean los viajes de verano.

Desde que el sistema biométrico entró en pleno funcionamiento, ha sustituido de forma efectiva el sellado de pasaportes para la mayoría de los viajeros de fuera de la UE.

Por desgracia, esta tecnología también ha provocado importantes atascos en varios aeropuertos y pasos fronterizos. De hecho, ACI Europe señala que, en ocasiones, los viajeros han tenido que esperar hasta cinco horas para pasar por todo el proceso biométrico.

Por eso, los funcionarios pueden detener temporalmente el procesamiento biométrico cuando las colas superan los límites críticos.

Cabe destacar que la Comisión Europea ha permitido esta flexibilidad hasta el 6 de septiembre. Pero Suiza y otros países también han pedido una prórroga si la congestión sigue.

Al mismo tiempo, Europa está aplicando procedimientos de viaje más estrictos mientras se prepara para poner en marcha otro gran sistema digital destinado a los viajeros exentos de visado.

En general, estos acontecimientos suponen un reto aún mayor para los responsables europeos, que deben reforzar la seguridad fronteriza sin crear nuevos obstáculos para viajar.

La congestión del EES pone a prueba los controles fronterizos biométricos

El EES registra los movimientos de la mayoría de los viajeros de fuera de la UE que hacen visitas cortas a los países europeos participantes.

En concreto, el sistema registra las entradas y salidas junto con datos biométricos, como huellas dactilares e imágenes faciales. Además, ayuda a las autoridades a identificar a los viajeros que se quedan más tiempo del permitido.

Las autoridades europeas diseñaron el EES para modernizar la gestión de las fronteras y mejorar la seguridad. Sin embargo, su puesta en marcha ha demostrado cómo la tecnología puede ralentizar los trámites cuando la infraestructura no da abasto ante el volumen de pasajeros.

En julio, ACI Europe, Airlines for Europe y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo lanzaron un llamamiento urgente a los responsables de la Comisión Europea. Advirtieron de que las interrupciones en el EES habían llegado a un «punto crítico» para los viajeros.

Además, según informes citados por Euronews, los responsables de la UE reconocieron que había 20 lugares problemáticos afectados por colas. Aun así, rechazaron las peticiones de suspender todo el sistema.

Las interrupciones temporales de los sistemas biométricos también pueden provocar otro problema.

Cuando las autoridades suspenden el control automatizado, los pasajeros pueden volver a los controles manuales de pasaportes, que son más lentos. Por eso, desactivar los sistemas biométricos no significa necesariamente que no haya retrasos.

Los requisitos biométricos también afectan a quienes solicitan un visado

El cambio hacia los documentos de viaje biométricos ya afecta a los viajeros antes de que lleguen a las fronteras europeas.

El consulado de Francia en el Líbano ha dejado de aceptar pasaportes libaneses no biométricos para las solicitudes de visado Schengen a través de su centro de solicitud de Beirut.

Por eso, los solicitantes libaneses que tengan pasaportes antiguos deben conseguir documentos biométricos antes de solicitar visados Schengen franceses.

Este cambio forma parte de una iniciativa más amplia del Líbano para dejar de usar los antiguos pasaportes del modelo de 2003.

Sin embargo, la medida francesa no supone una prohibición general en el espacio Schengen de todos los pasaportes no biométricos. Más bien, se aplica al proceso específico de solicitud de visado anunciado para los titulares de pasaportes libaneses.

Aun así, esta política pone de manifiesto la creciente dependencia de Europa de la biometría para la verificación de la identidad y la gestión de las fronteras.

El fraude con las citas para el visado pone de manifiesto otra vulnerabilidad digital

La digitalización también ha generado algunos puntos débiles antes de que los viajeros presenten sus solicitudes de visado.

Las autoridades turcas han detenido recientemente a 49 sospechosos en el marco de una investigación sobre una supuesta manipulación de los sistemas de citas para los visados Schengen.

Los investigadores acusaron a los sospechosos de usar un programa automatizado para reservar citas antes de que los solicitantes normales pudieran conseguirlas.

Al parecer, las citas se revendieron después a través de empresas intermediarias.

Según el Hürriyet Daily News, las autoridades relacionaron a estas empresas con más de 41 000 clientes. Los investigadores también indicaron que se habían recaudado más de 918 millones de liras turcas en pagos.

Estas cifras reflejan la fuerte demanda de viajes al espacio Schengen desde Turquía. El país generó alrededor de 1,26 millones de solicitudes de visado Schengen en 2025, lo que lo convierte en el segundo mercado emisor más importante.

Por eso, la escasez de citas puede dar pie a que los intermediarios que usan herramientas automatizadas se aprovechen de la gran demanda.

Los problemas con el EES plantean dudas sobre el ETIAS

La reforma de las fronteras de Europa aún no ha terminado.

Está previsto que el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes ( ETIAS) introduzca otro requisito digital para los viajeros exentos de visado.

Con el sistema ETIAS, los visitantes que cumplan los requisitos tendrán que rellenar una solicitud en línea y pasar un control de seguridad antes de viajar. La autorización se aplicará a los viajeros de 60 países no pertenecientes a la UE y tendrá validez en 30 países europeos.

Por lo general, una autorización tiene una validez de tres años o hasta que caduque el pasaporte al que está vinculada.

Según lo previsto, el sistema seguirá estando programado para ponerse en marcha durante el último trimestre de 2026.

Sin embargo, el Financial Times informó de que el lanzamiento podría retrasarse hasta 2027. La página web oficial de ETIAS aún no había confirmado el aplazamiento cuando Euronews publicó su reportaje en julio.

«El ETIAS aún no está en funcionamiento y, por el momento, no se están tramitando solicitudes de autorización de viaje», explica la UE en su página web. «La Unión Europea informará sobre la fecha concreta de entrada en vigor del ETIAS varios meses antes de su puesta en marcha».

Las dificultades con el EES parecen ser el núcleo de esas preocupaciones. parece que las dificultades con el EES son el centro de esas preocupaciones.

Una persona al tanto de las conversaciones sobre el ETIAS le dijo al Financial Times que todavía había algunos problemas informáticos.

Además, el ETIAS depende de que la infraestructura del EES funcione bien. Añadir otra capa digital podría aumentar la presión sobre los sistemas fronterizos, que ya se encargan de los controles biométricos.

Septiembre será la próxima gran prueba

Las autoridades europeas se enfrentan ahora al difícil reto de encontrar el equilibrio entre una mayor seguridad y una circulación eficiente de los pasajeros.

Los pasaportes biométricos pueden reforzar la verificación de la identidad, mientras que el EES proporciona a las autoridades información más precisa sobre los cruces fronterizos.

Del mismo modo, el objetivo del ETIAS es controlar a los viajeros exentos de visado antes de que lleguen.

Sin embargo, unos controles digitales más estrictos solo funcionan bien cuando la tecnología, el personal y la infraestructura del aeropuerto pueden hacer frente a la demanda.

Por lo tanto, el 6 de septiembre, cuando caduquen las actuales medidas de flexibilidad del EES, será una prueba importante.

Si la congestión sigue, las autoridades europeas podrían verse sometidas a más presión para ampliar la flexibilidad operativa.

Mientras tanto, la incertidumbre en torno al ETIAS hará que todos estén pendientes de si Europa es capaz de estabilizar el EES antes de añadir su próximo requisito fronterizo digital.

Foto de Ugur Peker en Unsplash