Portugal ha suspendido el Sistema de Entradas y Salidas (SES) de la Unión Europea en el aeropuerto de Lisboa durante tres meses, tras semanas de congestión extrema. Además, las compañías aéreas y los viajeros también presionaron a las autoridades para que tomaran medidas. En consecuencia, los funcionarios han restablecido los controles manuales de pasaportes mientras trabajan en una solución.
Concretamente, la suspensión afecta al principal aeropuerto de Portugal, el Aeropuerto Humberto Delgado. Los datos de aviación informan de que, anteriormente, el aeropuerto acogió a más de 33 millones de pasajeros en 2024. Pero el gobierno señala que la EEE sólo ha puesto a prueba su actual capacidad de control fronterizo.
¿Qué es el Sistema de Entradas y Salidas (SES)?
En general, el Sistema de Entradas y Salidas, conocido como SES, es una piedra angular del plan de fronteras inteligentes de la UE. En concreto, sustituye el sellado del pasaporte por el registro biométrico para los viajeros no comunitarios que entran en el Espacio Schengen. Concretamente, los agentes fronterizos registran las huellas dactilares, las imágenes faciales y las fechas de entrada y salida.
La Unión Europea diseñó el sistema para mejorar la seguridad y hacer un seguimiento de los rebasamientos de estancia. En teoría, también debería agilizar los controles fronterizos una vez que esté plenamente operativo. Sin embargo, las primeras implantaciones en toda Europa han resultado difíciles.
Por qué Lisboa tuvo problemas con el despliegue
Los problemas surgieron rápidamente en cuanto se puso en marcha el SES en el aeropuerto de Lisboa. Por ejemplo, el registro biométrico añadía tiempo de procesamiento por pasajero, según estimaciones del aeropuerto. Además, durante las horas punta de llegadas, esos segundos extra se convertían en colas de horas.
En algunos casos, los tiempos de espera superaban las cuatro horas, sobre todo para las llegadas de larga distancia. En consecuencia, los viajeros perdieron conexiones posteriores y los pasillos de las terminales se abarrotaron. Las compañías aéreas también informaron de retrasos en cascada en sus redes.
Además, el aeropuerto de Lisboa ya opera cerca de su capacidad. Aunque aumentó la dotación de personal, las limitaciones de infraestructura se mantuvieron. Por lo tanto, las autoridades concluyeron que continuar con la EEE suponía un riesgo de nuevos trastornos.
Portugal suspenderá la EEE
En respuesta, el gobierno de Portugal anunció la suspensión como una medida temporal pero necesaria. Los funcionarios subrayaron que la medida tiene por objeto proteger a los pasajeros y restablecer la eficacia de los aeropuertos. Es importante destacar que la suspensión durará tres meses, con una revisión antes de su restablecimiento.
Un portavoz del Ministerio de Administración Interior de Portugal dijo que la pausa permite mejoras específicas.
«El gobierno ha decidido suspender, con efecto inmediato y durante tres meses, la aplicación del sistema informático Entry Exit System (EES) y aumentar en aproximadamente un 30% la capacidad de los equipos electrónicos y físicos de control de las fronteras exteriores en el aeropuerto Humberto Delgado de Lisboa», señaló el Ministerio en un comunicado.
«También se decidió reforzar inmediatamente los recursos humanos que operan en el aeropuerto, utilizando la capacidad certificada de la Guardia Nacional Republicana en el control fronterizo».
«La decisión de suspender temporalmente la EEE se adoptó en virtud de la normativa europea pertinente, dado el agravamiento de las dificultades en la «zona de llegadas» del aeropuerto de Lisboa con los pasajeros no europeos procedentes de fuera del Espacio Schengen.»
Mientras tanto, el gobierno ha desplegado más agentes fronterizos y ha mejorado el equipamiento. Los funcionarios también están perfeccionando los procedimientos para reducir el tiempo de tramitación por viajero. Como resultado, las autoridades esperan relanzar el EES sin problemas a finales de este año.
Retrasos de tres horas e impacto más amplio
Por ahora, los viajeros que entren en Portugal verán los controles de pasaporte habituales mientras esté suspendida la EEE. En particular, este cambio ya ha reducido las colas en el aeropuerto de Lisboa. No obstante, las autoridades siguen aconsejando a los pasajeros que lleguen con antelación.
Mientras tanto, las compañías aéreas acogieron con satisfacción la suspensión, aunque con cautela. Varias compañías advirtieron que los retrasos prolongados podrían perjudicar la reputación turística de Portugal. Sin embargo, reconocieron que un despliegue inestable planteaba mayores riesgos.
Según datos turísticos, Portugal recibió 26,5 millones de visitantes internacionales en 2023. El turismo representa aproximadamente el 15% del PIB nacional. Por tanto, la eficiencia aeroportuaria tiene una importancia económica significativa.
Cómo gestionan la EEE otros países
La pausa de Portugal contrasta con los planteamientos de otros lugares de Europa. Por ejemplo, Finlandia sigue con la implantación gradual en los aeropuertos regionales. Las autoridades finlandesas introdujeron el SES gradualmente, empezando con operaciones piloto.
Por ejemplo, en los aeropuertos de Laponia, las agencias fronterizas probaron sistemas biométricos durante las temporadas valle. En particular, esta estrategia redujo la presión sobre el personal y las infraestructuras. En consecuencia, las colas siguieron siendo manejables durante el despliegue inicial.
Los funcionarios europeos afirman que estos planteamientos escalonados pueden ofrecer enseñanzas. Sin embargo, también subrayan que la disposición de los aeropuertos y los volúmenes de tráfico son muy diferentes. Por tanto, no hay un modelo único que se adapte a todas las puertas de enlace.
Supervisión de la UE e implicaciones más amplias
Por ello, la Comisión Europea está siguiendo de cerca la decisión de Portugal. Aunque las normas de la EEE permiten ajustes operativos temporales, la suspensión a largo plazo suscita preocupación. Aun así, Bruselas no ha indicado ninguna medida coercitiva inmediata.
Los analistas afirman que la experiencia de Lisboa pone de manifiesto los problemas de crecimiento del sistema. Los grandes hubs se enfrentan a retos más difíciles que los aeropuertos regionales más pequeños. Sin embargo, la UE mantiene que el SES sigue siendo esencial para la modernización de las fronteras.
Además, los expertos en seguridad señalan que, en la actualidad, los rebasamientos de estancia representan una parte importante de la migración irregular. En consecuencia, el SES pretende colmar esa laguna proporcionando datos en tiempo real. Así pues, el éxito de su aplicación sigue siendo una prioridad estratégica.
Qué ocurre después
Portugal tiene previsto aprovechar el periodo de suspensión para preparar el relanzamiento. Las autoridades están revisando los modelos de dotación de personal y la disposición de las terminales. Además, están probando más quioscos biométricos de autoservicio.
Si las mejoras tienen éxito, la EES podría volver antes del pico de viajes del verano. Este momento es importante, ya que Lisboa soporta un intenso tráfico estacional. Pero los funcionarios dicen que no reanudarán el sistema si no confían en su rendimiento.
En general, para los viajeros, la claridad sigue siendo clave. Se espera que los aeropuertos y las compañías aéreas comuniquen actualizaciones con frecuencia. Mientras tanto, los pasajeros deben seguir consultando las directrices oficiales antes de volar.
Caso de prueba para las fronteras inteligentes de Europa
La decisión de Portugal subraya la complejidad de las reformas fronterizas modernas. Aunque la tecnología promete eficacia, la ejecución sigue siendo fundamental. El aeropuerto de Lisboa se ha convertido en un caso de prueba para las ambiciones europeas de fronteras inteligentes.
Si Portugal resuelve sus problemas, otros podrían seguir su ejemplo. Si no, podría aumentar la presión para replantearse las estrategias de implantación. En cualquier caso, los próximos tres meses determinarán el futuro de la EEE en Europa.